Jane McCartney tenia un don con las letras, ademas de estar adepta a ellas y escrbir las historias cortas de terror mas atrapantes de toda Sweet Valley, tenia un puesto fijo en el Valley Daily todas las publicaciones dominicales
Vivia en la calle New State, al final de ella, al pie de las montañas, del ululante bosque de abetos que crecia al este; en un chalet minimalista, muy moderno y limpio de dos pisos, muy fresco. En el segundo piso, aguardaba su conputadora, en un oscuro rincon que era su estudio, donde un mitico cuento esperaba en un documento a un curioso lector que la leyera:
<< Han sido horribles estos dias. Es como si la muerte esperara a que estuviera con la guardia baja para acabar conmigo y llevarme con ella. No puedo aguantar su pesadez, su maldad, su oscuridad al verlos, pero rodean mi casa, toda ella, en cuatro patas y silbando como serpientes, esperandome como si de un ladron se tratara... pero yo... me rehuso a hacerlo. Se que moriria si lo hago.
>>Son como lobos, con una extraña y sucia lengua bífida que serpentea saboreando el aire, saboreandome; pero tienen un capa ligera de pelo, casi transparente que revela su piel escamosa y reptiliana. Pero no es todo... su cara es... ¡Una aberracion! Es como la de una rata, con ojos que brillan entre la penumbra como los faros de un auto. Mascullan una sonrisa maldita, malevola que se burla de su presa, con los dientes sobresalientes de la comisura de negros labios y su lengua serpentaria.
>>Pero hubo una epoca en la que sus sonrisas malditas no me atormentaban, que sus ojos como faros no me despertaban en plena noche. Fue hace dos semanas, pero desde aquel entonces han jugado mórbidamente conmigo como si fuera una muñeca de trapos, como si mi alma no importara. Hasta hoy, cuando estan mas cerca, cuando rondan mi casa, me matan del suspenso y aun no acaban conmigo... Sono un cristal rompiéndose ¿Entraron?
He decidido escribir esto no como algo parte de mi trabajo, es... son mis ultimas palabras, para dejar en claro que lo que me suceda es por culpa de aquellas criaturas, no mi locura, no un suicidio, ni un secuestro, solo un homicidio de aquellas ¡malditas criaturas!...
>> ¿Pasos? Son sus garras rozando el suelo ¿No quieren acabar conmigo? Dejen de matarme del suspenso... estan mas cerca, su respiracion atraviesa la puerta como si no estuviera, pero esta... cerrada. Se abre la puerta y... entonces, uno de ellos olfateó el aire aspirando con fuerza, y levantó el rostro para aullar a la luna. El otro se echó a cuatro patas dispuesto a correr hacia mi... pero solo me miraban, mientras su boca se hace agua y sonreia... abre su boca, un olor fetido sale de el y... <<
No se encontro nunca su cadaver, solo un monton de sangre en su silla y el suelo hasta el exterior, donde se pierde en el bosque y nunca se encuentra.
Un vecino dijo a la policia cuando hacian su investigación para determinar el culpable y la causa de su muerte, ignorando la existencia de aquel documento en la computadora:
<<Yo los vi y ellos a mi. Eran como lobos, pero mas grandes aun, con un pelaje tan negro como la noche y sus ojos eran como la Luna, plateados. Nunca... pude dejar de pensar en ellos. Querian matar a Jane>>
miércoles, 8 de abril de 2015
"Sus ojos eran como la Luna... "
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